El debate sobre la relevancia de los organismos internacionales volvió a tomar fuerza luego de que el presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmara que coincide con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en que las Naciones Unidas (ONU) “ya no sirven”. La declaración, realizada en un panel en Barcelona, abre una discusión profunda sobre el papel del multilateralismo en un mundo cada vez más fragmentado.
Según el artículo original de La República, Petro expresó que aunque Trump tiene razón al cuestionar la utilidad actual de la ONU, no comparte la idea de regresar a un modelo basado en el poder militar o económico. En sus palabras, el reto no es eliminar el sistema internacional, sino transformarlo para responder a los desafíos actuales.
#Atento | Acaba de iniciar la intervención del presidente Gustavo Petro en el Panel Democracia y Civilizaciones en Barcelona, España pic.twitter.com/hUIjkE2pcw
— Diario La República (@larepublica_co) April 17, 2026
Una crítica que trasciende ideologías
Lo llamativo de esta postura es que proviene de líderes con visiones políticas opuestas. Donald Trump ha sido históricamente crítico de los organismos multilaterales, promoviendo políticas más aislacionistas y retirando a Estados Unidos de acuerdos y entidades internacionales.
Por su parte, Petro ha defendido el multilateralismo en diferentes escenarios, pero ha reconocido que instituciones como la ONU no han logrado responder eficazmente a crisis globales como conflictos armados, cambio climático o desigualdad. Esta coincidencia revela un problema estructural más allá de ideologías: la percepción de que el sistema internacional actual está desactualizado.
¿Por qué se cuestiona a la ONU?
Fundada en 1945 tras la Segunda Guerra Mundial, la ONU fue diseñada para mantener la paz y promover la cooperación internacional. Sin embargo, el contexto global ha cambiado radicalmente en las últimas décadas.
Entre las principales críticas se encuentran:
- Falta de acción efectiva en conflictos internacionales
- Bloqueos políticos en el Consejo de Seguridad
- Limitada capacidad para enfrentar crisis climáticas y humanitarias
- Dependencia de las grandes potencias
Estas críticas no son nuevas. De hecho, diversos análisis han señalado que la ONU enfrenta dificultades para adaptarse a un mundo multipolar, donde nuevas potencias y actores influyen en la agenda global.
Un mundo en transformación
Durante su intervención, Petro señaló que el mundo atraviesa una “crisis profunda en la humanidad”, lo que exige replantear las estructuras internacionales.
Este contexto se refleja en múltiples escenarios:
- Tensiones geopolíticas entre grandes potencias
- Conflictos armados prolongados
- Crisis migratorias
- Desafíos ambientales globales
Incluso iniciativas recientes fuera del marco de la ONU, como conferencias internacionales independientes sobre cambio climático, evidencian una pérdida de protagonismo del organismo.
¿Reforma o reemplazo?
El punto clave del debate no es si la ONU debe desaparecer, sino cómo debe evolucionar. Mientras Trump ha planteado una visión más unilateral, Petro propone avanzar hacia un sistema internacional renovado que supere las limitaciones actuales.
Algunas propuestas que han surgido en distintos escenarios incluyen:
- Reformar el Consejo de Seguridad para hacerlo más representativo
- Fortalecer mecanismos de cooperación global
- Crear nuevas instituciones adaptadas a desafíos modernos
- Reducir la influencia desproporcionada de ciertas potencias
Estas ideas buscan recuperar la legitimidad de los organismos internacionales en un contexto donde la confianza global está en descenso.
Impacto global y regional
La discusión sobre la utilidad de la ONU no es solo teórica. Tiene implicaciones directas en:
- La resolución de conflictos internacionales
- La cooperación económica entre países
- La gestión de crisis globales
- La estabilidad política mundial
En el caso de América Latina, donde muchos países dependen del respaldo de organismos multilaterales para proyectos de desarrollo, el debilitamiento de la ONU podría generar incertidumbre.
Sin embargo, también abre la puerta a nuevas formas de cooperación regional y alianzas estratégicas que respondan mejor a las necesidades actuales.
Conclusión
La afirmación de que “la ONU ya no sirve”, respaldada tanto por Donald Trump como por Gustavo Petro, refleja una preocupación global sobre la eficacia del sistema internacional. Más allá de la polémica, el debate pone sobre la mesa la necesidad urgente de reformar las instituciones creadas en el siglo XX para adaptarlas a las realidades del siglo XXI.
El futuro del multilateralismo dependerá de la capacidad de los países para construir un modelo más flexible, inclusivo y efectivo, capaz de enfrentar los desafíos de un mundo en constante cambio.
